La vida es cambio. Cambian las estaciones, lo vivo muere y en primavera renace, cambian los edificios, cambia la sociedad y cambiamos nosotros. Nuestra mente, donde reside nuestra personalidad, no termina de desarrollarse y madurar hasta los 30 años.
Y aunque hay una esencia que nos hace quienes somos que nunca cambia, cada suceso de la vida, por más que sea grande o pequeño, va modificando nuestra forma de pensar. Algunas personas requieren de un momento trascendental en su vida para hacer un cambio, otras están cambiando internamente acostadas en una playa. No hay una ciencia exacta que diga en dónde están cada uno de nuestros “clicks”, ni que determine qué cosas harán que cada individuo tenga un cambio de perspectiva.
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Hay varias razones por las que cambiamos a medida que pasan los años. Algunas son simplemente una parte natural de madurar; otras tienen que ver con el avance de la sociedad y cultura en la que nos encontramos. También cambiamos porque aprendemos. Con el paso del tiempo, entendemos mejor cómo funcionan las cosas, conocemos más lugares y perspectivas diferentes que nos enriquecen y nos moldean.
Luego de cumplir 30 años puedo decir que me siento cada vez más identificada con cada uno de los ítems de esta lista. ¿Y ustedes, Pandas? ¿Qué disfrutan más con la edad o qué les gusta menos en los últimos años? Cuéntennos en los comentarios.
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Todo el mundo es tóxico o infantil y ya cansa. Trato de mantenerme alejado de ellos ahora y únicamente juego a cosas de un solo jugador.
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Tengo 30 años y creo que está bien no ir de fiesta nunca más por el resto de mi vida.
Los fines de semana son muy valiosos ahora que trabajo a tiempo completo. Cuando me emborracho y salgo de fiesta, pierdo un domingo entero tratando de recuperarme.
Sí, así que estoy bien sin salir.







