La pasividad-agresividad no es un rasgo de personalidad muy deseable, pero a veces no podemos evitar soltar un comentario sarcástico. De hecho, el 82% de los estadounidenses
afirma haber dicho algo
pasivo-agresivo últimamente. Aunque nunca es divertido recibir este tipo de comentarios, a veces se nos ocurren ocurrencias bastante graciosas.
Hemos buscado en Internet y recopilado las notas, carteles, mensajes de texto y otros encuentros divertidos en los que la gente cambia la comunicación directa por la
pasivo-agresiva. Resulta que las personas no son las únicas capaces de hacer comentarios sarcásticos. A veces, nuestras aplicaciones también nos envían recordatorios pasivo-agresivos.