Consideremos la creencia recurrente de que Europa se niega a instalar aire acondicionado por una obstinada pureza propia del viejo mundo. Cada verano, este argumento resurge en internet: los estadounidenses se preguntan cómo alguien podría sudar voluntariamente durante julio, y los europeos, igualmente desconcertados, piensan que alguien crea que tener aire acondicionado central es un rasgo de personalidad. Lo que realmente se pierde en estas disputas virales es que las verdaderas razones tienen que ver con viviendas antiguas, los precios de la energía y las normativas de construcción, no con una supuesta decisión colectiva europea de exagerar el calor. Pero los matices rara vez sobreviven a una buena proporción, así que el mito sigue circulando como si fuera información totalmente nueva cada año.
Este tipo de cosas suele ocurrir porque un país que abarca seis husos horarios y ocupa una gran parte de un continente puede llegar a sentirse como el mundo entero en sí mismo. Cuando tu propia nación ya cuenta con desiertos, pantanos, montañas y todo lo demás, es más fácil suponer que el resto del planeta es solo una versión más pequeña y menos importante de tu hogar.
Precisamente por eso, internet se ha convertido en un escenario tan fiable para estos momentos. Una sola frase, con toda seguridad, publicada sin dudarlo un instante, puede dar la vuelta al mundo más rápido que cualquier verificación de datos. Que alguien insista en que África es un país, que los europeos no tienen sótanos porque ocultan algo, o que un lugar con metro en funcionamiento sea un país del tercer mundo porque también muestra pobreza en algún lugar, no implica mala intención.
Normalmente, basta con que alguien que nunca ha tenido motivo para comprobar lo que cree saber publique algo antes de que le surja la más mínima duda. Lo realmente gracioso es lo universal que es este patrón una vez que te das cuenta. Afirmaciones erróneas sobre países extranjeros aparecen por doquier en internet, pero los estadounidenses acaparan gran parte de la atención porque las plataformas en inglés dominan y porque una cultura basada en la autoconfianza no suele dejar mucho espacio para un discreto "en realidad, no estoy del todo seguro". Así que disfruta de los mejores ejemplos a continuación y, de paso, echa un vistazo a un par de mapas.





















