Hablamos con Dáithí, la persona detrás de la cuenta "Design Failures" y tuvo la amabilidad de responder algunas de nuestras preguntas. Naturalmente, teníamos curiosidad por saber si algún incidente o experiencia específica estaba detrás de la creación de una página dedicada al mal diseño.
"Nada interesante", nos contó. "El objetivo era arrojar luz sobre los fallos de diseño. Todo empezó como una manera de compartir los fallos que encontraba, pero pronto la gente me emplezó a enviar sus propios hallazgos de fallos de diseño". Lo cual, dicho sea de paso, todavía se puede hacer si te encuentras algo similar por ahí y lo quieres compartir con el mundo.
También queríamos saber por qué y cómo ocurrieron estos fallos en su opinión y qué atrae al espectador promedio a su página. "Creo que es una mezcla de plazos, presupuesto y falta de atención a los detalles. Resulta que nuestros cerebros liberan una dosis de dopamina cuando algo terrible les sucede a otros. Básicamente, disfrutamos viendo a las personas fracasar. Todos somos seres humanos terribles, jajaja."
Sin embargo, un beneficio es que cada mal diseño puede revelar una idea que no funciona o resaltar un concepto que otros diseñadores harían bien en no ignorar. Además, al igual que el aire fresco después de la lluvia, sufrir una mala cafetera, por ejemplo, hace que uno aprecie mucho reemplazarla por algo mejor. Así que si quieres ver más ejemplos de diseños terribles, no temas, puedes encontrar nuestros otros artículos aquí y aquí.





















