La sensación de que tu identidad está amenazada es despiadada. Tanto si alguien hace una suposición errónea sobre tu religión, como si cuestiona tu orientación sexual o simplemente insulta a tu equipo deportivo favorito, ser atacado a nivel personal hace que se nos acelere la sangre. Y eso es natural. Pero hay reacciones mejores y peores.
La gente en Internet se une y comparte fotos de hombres que intentan proteger su masculinidad de las formas más tóxicas e innecesarias. Las capturas de pantalla y las fotos ofrecen una visión interesante de lo que desata estas inseguridades y añaden un poco de sátira para señalar algunos de los ejemplos más irracionales.