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"Los gatos son criaturas de costumbres, y no suelen estar entrenados para disfrutar de los viajes en coche o ir a sitios nuevos. Están acostumbrados a pasar el rato en su casa o en su propiedad (si se les permite salir), y cuando se les saca de su ambiente familiar, se les mete en una caja y se les sube al coche, con un viaje movidito hasta el veterinario, donde hay muchos nuevos olores, y se oye a perros ladrando y gatos maullando, pues sus niveles de miedo y ansiedad se disparan," cuenta el Dr. Marci Koski.
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"Es bueno que se acostumbren al transportín antes. Se puede hacer dejándolo en una zona de la casa. Muchos los guardan y solo lo sacan para meter al gato y llevarlo a algún lado. Entonces el gato lo asocia con experiencias terroríficas. Mantén el transportín abierto, y si se abre la parte de arriba, también," cuenta Natalie Cady Bishop de Cat Behavior Solved.
"Cuando el gato se acostumbre a ello, intenta llevarlo al coche y dar una vuelta al bloque, para enseñarle que no todos los viajes son al veterinario. Cuando estés en el coche, el spray Feliway (en una manta en el transportín) puede ayudar mucho. También, asegúrate de que la temperatura del coche sea confortable antes de meterlo."
"Finalmente, hay clínicas veterinarias solo para gatos, quizá haya alguna en tu zona. Estos veterinarios saben cómo crear una sala de espera relajante y cómo manejar con cuidado a tus fatos. Trae las mantas y golosinas que usas en casa y le dará al gato una sensación de familiaridad con el proceso y el ambiente, ya que habrá olores, sabores y texturas familiares."
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