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Es fácil entrar en pánico y estar un poco perdido sobre qué hacer en la sala de partos. Así que, si eres padre, no deberías ser demasiado duro contigo mismo si es la primera vez que estás allí; ¿cómo vas a saber lo que se espera de ti? Lo mejor es que preguntes al médico o a la enfermera qué puedes hacer para ayudar. Y para ser justos, hay que reconocer que hay mucha presión para que los padres estén en la sala de partos en primer lugar.
Pero lo más importante es que hables con tu pareja y le preguntes qué quiere y necesita. Puede ser algo tan sencillo como llevarle un vaso lleno de cubitos de hielo o cantarle su canción favorita de la infancia para ayudarla a calmarse y darle fuerzas.
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HealthDay escribe que puedes prepararte de antemano para el día del nacimiento de tu hijo acudiendo a clases de preparación al parto. Además, puedes hablar con otros papás sobre las experiencias que han tenido y seguro que te dan algunos consejos. Al fin y al cabo, los consejos en directo son el complemento perfecto a que hayas leído toneladas y toneladas de libros sobre el tema. (Los has leído todos, ¿verdad?)
Según HealthDay, los padres suelen ser una mezcla de enfermeros no oficiales, entrenadores y animadores en la sala de partos. Así que al principio, en las primeras horas del parto, tu tarea será distraer a tu amada para que no tema la siguiente contracción. Caminar por la habitación con ella, poner música o darle un masaje en la espalda o en los pies son cosas que puedes hacer para facilitarle las cosas.
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Sin embargo, a medida que las contracciones se hacen más fuertes y frecuentes, tu principal tarea es mantener a tu pareja concentrada. Mírala a los ojos. Anímala. Ayúdala a evitar el pánico y la ansiedad. Ten en cuenta que a estas alturas "puede" que te griten que te calles. No te lo tomes como algo personal porque tu mujer está trayendo un ser humano al mundo y es un trabajo duro.
En el momento del nacimiento, tú, el padre, debes hacer todo lo posible por mantener la calma y seguir apoyando al amor de tu vida. Deja las lágrimas para más tarde. Y si te sientes valiente, también puedes ver un poco del parto en sí.
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Los padres tienden a llorar cuando nace su hijo. Su siguiente impulso suele ser tomar la cámara. Después de tomar unas cuantas fotos para el recuerdo, deja la cámara y ve a abrazar a tu bebé. Ve a ver a tu pareja cuando se lleven al bebé a la guardería y hazles a ambos toda la compañía que puedas. Después, es el momento de hacer una ronda de llamadas a tus familiares y amigos. Recuerda que si te desmayas o haces algo involuntariamente cómico, seguirá siendo un gran recuerdo para después.










