Una de las mayores ventajas que tienen los niños sobre los adultos es que sienten curiosidad constante.
Como explica Jeff Wetzler, doctor en Educación, en un artículo de Psychology Today, la curiosidad tiende a desaparecer con la edad. Sin embargo, esto no tiene por qué ser así si nos mantenemos abiertos a aprender de otras personas, cuestionar sus suposiciones y buscar modelos a seguir. Por el contrario, la curiosidad se desvanece cuando creemos que ya lo sabemos todo o nos enfrentamos a la presión social.
Al abrazar la curiosidad, obtenemos acceso a nuevas perspectivas, mejoramos nuestras relaciones y aprendemos más a fondo. “La curiosidad no es solo para los niños. Es lo que impulsa a la innovación, construye relaciones profundas y hace que la vida sea más emocionante”, afirma.
Según Wetzler, la curiosidad es contagiosa. Por lo tanto, si quieren redescubrirla, deben buscar a otras personas, posibles modelos a seguir, que ya la hayan adoptado.
“Lo importante es que ellos [los modelos a seguir] nos muestren cómo puede ser la curiosidad y nos den la sensación de que está bien ser más curiosos”, escribe en Psychology Today.
Es más, debemos intentar tratar a los demás como valiosas fuentes de aprendizaje. Sin embargo, la realidad es que las personas tienden a hacer menos preguntas nuevas a familiares, amigos o compañeros de trabajo a quienes conocen desde hace mucho tiempo.
Es posible que estas personas hayan cambiado significativamente a lo largo de los meses y años, pero quizás no nos hayamos dado cuenta.
“Para contrarrestar esto, podemos adquirir el hábito de hacer preguntas más profundas y abiertas, no sólo sobre hechos, sino también sobre cómo piensan y sienten los demás”, sugiere Wetzler.
Y añade que siempre debemos preguntarnos qué podemos aprender de una persona en concreto, para estar abiertos a nuevas perspectivas.
#4 La hija de mi amigo acaba de volar sola por primera vez. Así fue como él la recibió en el aeropuerto

Otro reto para mantener la curiosidad es dar por sentado que ya entendemos algo tan cabalmente que no necesitamos cuestionar nada. Los seres humanos tendemos a centrarnos en patrones familiares que refuerzan nuestras opiniones, mientras que pasamos por alto las lagunas en nuestros conocimientos.
Por otro lado, es saludable ser un poco escépticos con respecto a nuestros propios conocimientos. Debemos cuestionarnos a nosotros mismos, preguntarnos si nos estamos perdiendo algo, cómo se ven las cosas desde otros panoramas y qué más podría ser cierto.
¡Nos gustaría leer sus opiniones en la sección de comentarios, queridos Pandas! ¿Cuál de estas fotos los han hecho reír más? Por otro lado, ¿cuáles los han inspirado a ser un poco más infantiles en sus vidas cotidianas?
¿Cómo mantienen su espíritu juguetón y su curiosidad a pesar de tener un montón de responsabilidades? ¿Dirían que están en sintonía con su niño interior? Déjennos su opinión en los comentarios al final de la publicación.
#7 Mis papás se tuvieron que quedar en la casa del lago debido a la nieve. Mi mamá me envió esto y dijo: “Tu papá y su amigo están fuera de control”

#8 Un aplauso para mi hermano que ha sustituido la foto de Jesús en la casa de mis padres por una imagen de Obi-Wan Kenobi interpretado por Ewan McGregor

#10 Le pedí a mi esposo que comprara unos vasos de plástico baratos para no tener que beber siempre en vasos de vidrio y correr el riesgo de que se rompan

#11 Mi esposo empezó otro año de su maestría el mismo día que mi hija empezó quinto grado. Los dos están felices de volver a la escuela

#15 Así es el amor verdadero. Mi mamá tomando una foto de mi papá fingiendo que está atrapado en la secadora

#17 El abuelo de mi novio aprendió a usar Photoshop y ahora tiene esto enmarcado en su casa

#19 Mi amiga convenció a su esposo de que la acompañara a una noche de vino y pintura














