No es difícil adivinar por qué mentimos en internet. Queremos caerles bien a los demás: que piensen que somos más geniales, más ricos, más valientes, más guapos o más elegantes de lo que realmente somos. En una época en la que gran parte de nuestra vida transcurre en internet, esto aumenta nuestra autoestima y nos ayuda a sentirnos mejor con nosotros mismos.
La imagen de una persona en redes sociales puede ser como un perfil de citas bien cuidado. Tenemos el poder de presentarnos de la mejor manera posible y de omitir lo que no nos gusta de nosotros mismos. Cuando interactuamos con otros, tenemos más tiempo para pensar en respuestas ingeniosas que de otro modo no tendríamos en la vida real.
Nuestra comunicación con nuestro "mundo interior" tiende a ser más honesta, ya que se trata de personas que conocemos. No podemos mentir demasiado sobre nosotros mismos (ni sobre los demás) porque lo más probable es que amigos y conocidos nos lo reclamen.
Sin embargo, en el "mundo exterior", nos sentimos mucho más valientes. Por eso las secciones de comentarios suelen ser caldo de cultivo para pequeños duendes furiosos.
#9 La gente dando voz a sus opiniones personales usando a sus hijos en historias falsas

Aun así, nuestra imagen en redes sociales puede diferir enormemente de cómo somos en la vida real. Un estudio de 2015 investigó el "yo" de las personas en Facebook y descubrió que muchos usuarios consideran que su imagen en Facebook es diferente de su yo real.
Los investigadores estudiaron a 258 usuarios de Facebook y descubrieron que quienes tienen baja autoestima y baja autenticidad son más propensos a presentar una imagen diferente en internet.
A veces, mentimos en redes sociales porque nos sentimos presionados. ¿Quién no ha sentido FOMO al navegar por el perfil de Instagram de un amigo, sintiendo una punzada de celos por lo elegante que es y lo fácil y maravillosa que parece su vida? Quienes crecimos con las redes sociales corremos el riesgo de desarrollar expectativas poco realistas sobre los logros y la apariencia.
Para combatir nuestra baja autoestima, intentamos buscar validación y aprobación en línea. Algunas personas incluso llegan a publicar sobre lo tristes que están para ganar compasión. Los investigadores le han dado un nombre a esto: "sadfishing". Probablemente tú también tengas ese amigo que finge depresión o tristeza en internet de vez en cuando para llamar la atención.
¿Pero qué hay de estas historias ridículas, Pandas? ¿Crees que la gente tendría el valor de contarlas en la vida real? ¡Cuéntanos cuáles te parecieron más absurdas y divertidas en los comentarios! Y ya que estás aquí, ¡no olvides echarle un vistazo a nuestras publicaciones anteriores sobre el subreddit r/thatHappened aquí y aquí!




















