Cuando no tienes ninguna expectativa, no te llevas chascos. Pero cuando te meten en la cara un anuncio de comida deliciosa y luego te sirven algo que no se parece en nada, pues te enfadas.
Nadie espera un plato perfecto en el restaurante. Pero algunos de estos son tan incomparables a como lo anunciaban que había que ponerlos uno al lado del otro para verlo. Aquí debajo tienes muchos ejemplos, vota por los más descarados y cuéntanos si te ha pasado algo así alguna vez.
Y no hablamos solo de comida rápida. Restaurantes aparentemente decentes también violan esta norma básica: no se juega con la comida ajena.
Hay 2 problemas con esta triste realidad en los restaurantes. 1, el humano: quienes preparan esa comida pueden ser vagos y poco atentos, pero lo más probable es que estén trabajando por encima de sus capacidades, con prisas y agotamiento. La solución aquí es tratar mejor a los empleados de la cocina.
El 2º problema es la publicidad: en los menús se ven versiones "perfectas" que los restaurantes quieren que veas. Algunos contratan a estilistas alimentarios para hacer estas fotos glamurosas. Y llegan a usar pinzas, cinta adhesiva, pintura y más. Por supuesto, nadie puede cocinar algo así. O casi.





















