Hay un dicho que dice que "el diablo está en los detalles", pero por lo que sabemos puede estar escondido en las ramas de los árboles y en nuestros propios retretes en forma de criaturas salvajes.
Desde pájaros de aspecto malvado hasta osos pardos entrometidos, pasando por un sinfín de formas diferentes de "Papá Piernas Largas", es seguro asumir que no todos los encuentros con la vida salvaje son agradables. Algunos de estos peludos bastardos se adentran en la comodidad de nuestros hogares, se niegan a pagar el alquiler y sirven como escalofriantes recordatorios de que la belleza, realmente, está en el ojo del que mira. Después de prepararle esta aterradora lista, preferimos admirar la naturaleza desde una distancia segura durante un rato, gracias.