#1 De pequeño jamás me dejó tener mascota. Ahora está arrastrando a mi gato metido en una caja como si fuera un tren, sin parar de reír

#2 Le pillé abrazando al perro gigante que no quería y cantándole una canción

#3 Papá: No le vamos a dar de comer a ese gato silvestre. También papá: Le he puesto una caseta con calefacción en el jardín y una cámara para asegurarnos de que está a salvo

Resulta que sí que existe la conexión emocional entre mascotas y hombre de mediana edad.
"En la cultura occidental hay un enfoque muy rígido sobre lo que es considerado masculino, lo que incluye ser duro, estoico y negar la necesidad de crear vínculos emocionales con otros. A pesar de estas rígidas normas, los hombres siguen siendo criaturas sociales que existen para crear y mantener vínculos emocionales con otros," explica el psicólogo Chris Blazina, psicólogo y escritor de "Cuando el hombre conoce al perro" y "Hombres y sus perros: una nueva comprensión del mejor amigo del hombre".
#6 Ha pasado de "Cuando te vayas, te lo llevas" a "¿De verdad te lo vas a llevar?"

"En realidad, según los hombres envejecen, su vínculo con compañeros animales toma un papel más complejo y central. Su vida encoge mucho: tienen una pareja romántica, y si tienen suerte, un compañero animal." Por eso su apoyo emocional depende de muy pocas conexiones.
#9 Nunca le han gustado los perros, nunca. Y ahora se lleva a Yuki a navegar y le habla todo el rato

"En un estudio, el 45% de los hombres de mediana edad acudían a sus perros en momentos de necesitar apoyo emocional en vez de a parientes, amigos, hermanos o hijos adultos. Solo rivalizaba con ellos su pareja sentimental."
"Los hombres tienden a enmascarar y disimular su comportamiento emocional y sus sentimientos por los perros, por miedo a ser menos masculinos."
#10 Nunca quiso un perro. 4 días después de conocerse, le ayudó a recuperarse de una apoplejía

#11 Papá: "No quiero un perro". También papá: "Gastón necesita su propia cama y mesilla"

#14 "No nos vamos a quedar al gato", pero luego se hicieron amigos y es al que más quiere

#16 Mi padre no quería un perro. Se puso a llorar en el refugio cuando este se sentó en su regazo. Bienvenido, Beni

#18 Tardé 3 años en convencerle porque prefería un gato. Aceptó si el perro no subía a la cama o a los muebles. Ahora me despierto así.

#19 No quería un gato sin pelo, pero el contacto piel contra piel sirve para conectar

#20 Mi padre (79 años) pasó del "no quiero a ese maldito gato" a llevarla a su cama cada noche










