#1

¿Por qué? Así lo hacía mi madre, y ahora lo hago yo. Mis hermanas también parten y cortan sus espaguetis, somos todos unos monstruos.
La cocina es un lugar mágico, lleno de tradiciones, pociones, mezclas extrañas, sabores increíbles y resultados sorprendentes. Para algunos es solo una obligación: hay que comer, hay que cocinar; pero otras personas lo llevan más allá y han creado arte que involucra cada uno de nuestros sentidos. Después de todo, qué mejor manera de expresar amor o compartir quiénes somos que a través de la comida.
Al ser una tarea tan necesaria, aprendemos a cocinar de manera más bien intuitiva; vamos aprendiendo de nuestros familiares, practicando con amigos, y, muchas veces, es la prueba y el error lo que nos enseña las reglas que son tan obvias para los más experimentados. Algunas personas, incluso después de años, siguen sin conocer las reglas de la cocina, y no saben cuáles están rompiendo. Sin embargo, algunos errores pueden resultar en deliciosos inventos. Si son de los que prefieren dejarse llevar en la cocina, Pandas, aquí les dejamos algunas historias sobre a dónde los puede llevar la creatividad, que demuestran por qué decimos que las reglas se hicieron para romperse.
No se ustedes Pandas, pero yo no soy una gran cocinera, aunque sí una gran inventora. Si creen que hay reglas esenciales que faltaron, agréguenlas en los comentarios, ¡y no olviden contarnos sobre sus historias de creatividad en la cocina!
#2

Cocino para mi familia. Los beso a todos y todos compartimos los mismos gérmenes así que… qué más da…
#3

#5

No utilizo tomates frescos aunque la receta lo pida, solo uso en conserva. Todo el trabajo que supone cortar los tomates frescos me resulta molesto.
#6

Ni yo ni nadie en mi casa se ha enfermado todavía.
#7

#9

#10

#11

#12

#13

#14

#16

#18

#19

#20





