En un mundo gobernado por estándares de belleza prácticamente inalcanzables, fotografías editadas, cirugías plásticas, pieles impecables, sonrisas perfectas, la persecución de la juventud eterna y… la lista es interminable, parece ser que la apariencia es algo con lo que nuestra sociedad está locamente obsesionada.
Una encuesta realizada a nivel nacional por Allure descubrió que lo primero que nota el 64% de la gente de otra persona es lo atractiva que es. Esto quiere decir que la mitad de nosotros (o una de cada dos personas) piensa que lo que nos define es nuestra apariencia. Y ahora, si pensamos en nuestras carreras profesionales, entrevistas de trabajo, citas y nuestro “éxito” en general, todo tiene sentido: La belleza tiene, de hecho, un lado bastante feo. Debajo encontrarán algunas de las más reveladoras, aquellas con las que deberíamos detenernos a reflexionar por qué razón juzgamos tanto a los demás y de qué manera podemos cambiarlo.