También sugiere a los nuevos padres que se metan de lleno en el cuidado del niño. "No os echéis para atrás porque ella sea la jefa. Los hombres están biológicamente tan capacitados para cuidar a los niños como las mujeres, y con la práctica llega la perfección. Si mamá parece que lo hace mejor, es porque lo hace más. Así que cuanto más lo hagas, mejor se te dará".
Así que si quieres mejorar en el baño, cambio de pañales, acostarlos y demás, tienes que sacar tiempo para ello. "Así se construye el vínculo con tu bebé, y de ahí saldrá tu maravillosa relación con él."
La paternidad es una bendición, pero cambiará tu vida. A mejor, pero con muchos desafíos. Por eso hay que trabajar en equipo y aprovechar todo momento. En cuanto el cuidado de los hijos sea parte de tu rutina diaria, será más sencillo, porque se convertirá en un hábito.
Los padres también tienen que aprender a pedir ayuda. A familiares, abuelos, amigos... si necesitas que cuiden a tus hijos para recargar, pideselo. Ser padres es una maratón y no un sprint, y un niño se cría con mucha gente, así que siempre está bien pedir ayuda.



















