Comentario del psicólogo Daniel Hoadley
El ser humano en su conjunto tiene tendencia a sobrestimar sus conocimientos, lo que le hace creer que sabe más de lo que realmente sabe. Aunque a menudo carezcamos de toda la información, seguimos creyendo que tenemos la suficiente para tomar decisiones. Este sesgo cognitivo se denomina «ilusión de suficiencia informativa».
Combinado con el realismo ingenuo, un sesgo psicológico que hace que los individuos piensen que sus creencias son objetivas y razonables, lleva a las personas a suponer que cualquiera que discrepe de ellos está equivocado a pesar de no haber tenido en cuenta lo que podrían estar pasando por alto.
También está el efecto Dunning-Kruger, que engaña a las personas haciéndolas creer que son expertas en todo. El problema es que las personas que experimentan este sesgo cognitivo sienten la necesidad de imponer sus ideas como verdades absolutas, haciendo que los demás parezcan incompetentes o ignorantes.





















