Nuestro tiempo es precioso, ¿no? No queremos malgastarlo pasando horas recorriendo la interminable fuente de información que es Internet, con el objetivo de encontrar piezas interesantes de trivia para tenerlas a mano en nuestra próxima cena. Lo que sí queremos es emplear este tiempo libre de forma inteligente, por lo que cuentas cuidadosamente elaboradas como la de "Not Common Facts" son los escaparates perfectos para ayudar a nuestra misión. Esta página en Instagram es como un soplo de aire fresco en el que la gente puede encontrar información concisa y fácilmente digerible que además es divertida de leer.
Pero por más que resulte delicioso descubrir detalles históricos y científicos menos conocidos de nuestro mundo, adquirir nuevos conocimientos es mucho más que puro entretenimiento. Según un artículo de Harvard Health Publishing, aprender y dominar nuevas actividades entrena nuestro cerebro y pone en marcha nuestra mente. Los investigadores explicaron que nuestros músculos mentales pueden crecer y aprender a medida que envejecemos, pero solo pueden hacerlo si les damos algo con lo que trabajar, como emprender un nuevo pasatiempo o realizar una actividad desafiante.
"Con el tiempo, las habilidades cognitivas decaerán y el pensamiento y la memoria serán más desafiantes, por lo que hay que aumentar la reserva", dijo el Dr. John N. Morris, director de investigación de políticas sociales y sanitarias del Instituto de Investigación sobre el Envejecimiento. "Adoptar una nueva actividad que también nos obligue a pensar y aprender y que requiera una práctica continua puede ser una de las mejores formas de mantener el cerebro sano".
La buena noticia es que podemos elegir cualquier actividad nueva que se nos ocurra, siempre que siga tres pautas importantes que maximicen el entrenamiento del cerebro. La primera, según el Dr. Morris, es que debe ser un reto. Aunque si no se te ocurre algo nuevo que despierte tu interés, puedes dedicar tiempo a mejorar tus habilidades actuales. "No tienes el reto de aprender algo nuevo, sino el de aumentar tu conjunto de habilidades y conocimientos", añadió.
Otra cosa a tener en cuenta es la complejidad de la actividad. No solo nos hace más ilusión profundizar en el tema, sino que acelera la resolución de problemas y el pensamiento crítico. Y por último, hay que practicarlo para que sea permanente, solo que como todo en la vida. "No se puede mejorar la memoria si no se trabaja en ella. Cuanto más tiempo le dediques a tu cerebro, más se beneficiará", dice el Dr. Morris. "Es la repetición constante de trabajar para mejorar, y no la búsqueda de la perfección, lo que puede tener el mayor impacto".





















