
#1

#2

#3

Las políticas y los castigos pueden tener un efecto directo sobre el impulso de las personas a infringirlas, según han descubierto los investigadores. Marlon Mooijman, profesor de Rice Business, y sus colegas Wilco W. van Dijk y Eric van Dijk, de la Universidad de Leiden, junto con Naomi Ellemers, de la Universidad de Utrecht, estudiaron a 883 personas para entender la relación entre la disuasión, las amenazas y el cumplimiento de las normas.
Para ello, llevaron a cabo una serie de juegos en los que los participantes declaraban u ocultaban sus ingresos fiscales en función de si se les amenazaba con multas, se les imponía una multa con una explicación o se les imponía una multa sin explicación.
#4

#5

#6

Como habrás sospechado, tanto con los adultos como con los niños, los investigadores descubrieron que las amenazas y los castigos suelen ser contraproducentes. Esto puede explicarse por el hecho de que señalan la desconfianza de las autoridades hacia las mismas personas que se supone que deben controlar. Por lo tanto, la respuesta inmediata a esa desconfianza es un impulso de rebelión.
Los investigadores concluyeron que cuanto más desconfianza perciben las personas, menos probable es que sigan las normas. Además, los investigadores descubrieron que las justificaciones y las amenazas de castigo dejan un mal sabor de boca, en general. En cambio, sugirieron que la gente responde mucho mejor a las reglas que no tienen ninguna justificación.
#7

#8

#9

#10

#11

#12

#13

#14

#15

#16

#17

#18

#19

#20


