Si nos ponemos a pensarlo, las bodas reflejan de algún modo nuestra sociedad, y es allí donde, si algo puede salir mal, seguramente lo hará. Aunque las bodas también pueden brindarnos los momentos más dulces y memorables, esos contados eventos que cambian la vida de las personas.
Pero dar el sí puede ser tan colorido como el mundo mismo: existen personas que festejan su boda en Walmart o en un estacionamiento, otras en una gasolinera o justo frente a un basurero. Y no, no estamos inventando nada. Después de todo, ¿quiénes somos para juzgar si eso hace felices a los novios? Y a veces ni siquiera son ellos los que arruinan las cosas, sino los invitados que se toman la libertad de invitar a personas que no estaban originalmente en la lista, por ejemplo.
Así que busquen los palomitas de maíz y prepárense para esta recopilación de momentos que les harán exclamar “¡¿En serio?!” en esta edición marital.