Aunque el sarcasmo puede ser un regalo que sigue dando, no todo el mundo está preparado para recibirlo. Algunas personas simplemente no entienden el propósito de las bromas maliciosas y saladas. O simplemente no son fans. Al fin y al cabo, dependiendo del tema y del tono de voz, el significado de la broma a veces puede pasar por encima de sus cabezas, y a nadie le gusta que se rían de él o sentirse excluido de la conversación.
Pero para los que lo captan, es muy satisfactorio. Oscar Wilde, el conocedor del ingenio, escribió una vez: "El sarcasmo es la forma más baja de ingenio, pero la forma más alta de inteligencia". Aunque la primera parte de su frase es a menudo objeto de debate, no se puede negar que esta peculiaridad lingüística es un signo de una mente inventiva.





















