Unos años antes de que falleciera, mi padre y yo tuvimos una larga conversación, al final de la cual me dijo que no fue él quien se acostó por primera vez con mi madre en su luna de miel.
La pilló en la cama con su primo, del que estaba enamorada desde hacía tiempo.
Habló con su pastor, que le dijo que perdonara y olvidara.
Eso funcionó, hasta que 6 años después, la pilló de nuevo, con el mismo primo. Él me dijo que quería irse conmigo, pero al final decidió quedarse, porque quería que yo tuviera una familia.
Con todo lo que me pasó en mi infancia, y a él (adicto al trabajo, diabetes, infarto), me habría gustado que se hubiera ido para ser feliz.