Contratar un servicio de mudanza, particularmente si es aquél en el que también embalan todas tus cosas.
Han sido muchas las veces que tuve que pedirle a algún amigo que me prestara su camioneta (y que me ayudara a cambio de algo de pizza y cerveza) para poder mudarme de un lugar de m*erda a otro.
En mi última mudanza, mi esposa y yo nos encargamos de empaquetar todo, pero contratamos un servicio que nos ayudara a cargar y descargar nuestras cosas. Me sentí como un rey.